Una buena visita previa ahorra semanas de ida y vuelta. Cuanto más claro llegues, más ajustado será el presupuesto.
Qué tener preparado
- Fotos de cada estancia y de los puntos problemáticos (humedades, grietas, instalaciones)
- Planos de la vivienda, si los tienes, o croquis con medidas aproximadas
- Lista de prioridades: qué es imprescindible y qué puede esperar
- Referencias de estilo: imágenes de acabados que te gusten
- Presupuesto máximo orientativo y fecha en la que te gustaría empezar o terminar
Qué debe pasar durante la visita
El técnico debe medir, abrir registros, revisar el cuadro eléctrico y las tuberías visibles, y preguntarte cómo vives el espacio. Si la visita se queda en mirar y prometer un presupuesto sin tocar nada, el presupuesto saldrá abierto.
Preguntas que conviene hacer
- ¿Qué incluye exactamente y qué queda fuera?
- ¿Cómo se gestionan los cambios durante la obra?
- ¿Qué trámites o permisos hacen falta y quién los gestiona?
- ¿Qué garantía se ofrece y por escrito?
- ¿Quién coordina a los distintos gremios?
Preguntas frecuentes
¿La visita tiene coste?
Depende de cada empresa. Pregúntalo antes de agendarla.
¿Puedo pedir varias visitas para comparar?
Sí. Para que la comparación sea justa, describe el alcance igual a todas.
¿Cuánto tarda en llegar el presupuesto?
Depende de la complejidad. Una reforma sencilla puede ser cuestión de días; una integral requiere más estudio.
Hablemos de tu proyecto. Cuéntanos qué quieres hacer y te orientamos con un presupuesto por partidas.